Son muchos los casos de derivadas de la acción directa de un facultativo en el ejercicio de sus funciones, entre las que normalmente nos encontramos con operaciones mal realizadas.

Sin embargo, cabe la posibilidad de que el perjuicio se desarrolle por no haberse realizado la acción a tiempo, es decir que al ser atendido el paciente, los servicios sanitarios hicieran caso omiso, o no le prestaran la suficiente atención  a su urgencia, y debido a la inactividad del personal sanitario se desarrollase de alguna forma mas grave el perjuicio sufrido por el supuesto paciente.

Por lo tanto, aquí también nos hallamos frente a una actitud imprudente en la manera que un profesional de este ámbito debería proceder, y por lo tanto esta inoperancia por parte de los servicios sanitarios también tendrá la consideración de negligencia de carácter médico.

Casos de Negligencia médica por atención deficiente

Para ilustrar mejo esta situación nos remitiremos a la STS nº 284/2014, SALA 1ª, DE LO CIVIL, 6 DE JUNIO DE 2014, por el cual la parte actora reclama, mediante recurso de casación contra Sentencia de Audiencia Provincial de Madrid, sección 14, de lo civil, 16 de Diciembre de 2011, responsabilidad civil medica por parte de los sanitarios que la atendieron en el parto debido a lo que se consideraba una negligencia médica derivada de la falta de atención  a los problemas que presentaba la paciente durante el citado acontecimiento, y por el que le generaron un daño desproporcionado. Entre los hechos que dieron origen al perjuicio encontramos:

Sobre el origen de las secuelas y de los daños sufridos por la actora, se dice en la demanda lo siguiente:

  • Tras el parto vaginal practicado no se revisó adecuadamente la placenta ni los restos placentarios que quedaban en su útero a pesar que la paciente sangraba permanentemente. Como consecuencia de la retención de los restos placentarios desarrolló una mionecrosis uterina que obligó a practicarla una histerectomía parcial. Fue posiblemente debido a esta situación la que produjo una preeclampsia, acompañada por el síndrome de Hellp.
  • De lo anteriormente expuesto se derivó una hipertensión severa que se agravó al administrársele un medicamento conocido como methergin que provocó un vasoespasmo arterial, sin siquiera realizar ninguna tipo de prueba que diera validez a su aplicación
  • En consecuencia de todo lo anteriormente expuesto, la perjudicada padeció tres infartos cerebrales que le dejaron secuelas motoras y una incapacidad del 79%.

Este grave perjuicio se pudo haber evitado de haber estado en manos de un personal cualificado que hubiese seguido todo el protocolo en vez de saltárselo, o no interesarse por éste; y para agravar aun si cabe la situación, intentando solucionarlo cuando el perjuicio ya se había producido, haciéndose de manera rápida y sin consciencia.

Como este caso existen muchos otros en los cuales el perjuicio al paciente se derivó  de una falta, ya sea de cualificación o de interés por parte del personal sanitario, ya sean los médicos o cirujanos, personal de enfermería o el servicio administrativo del centro.

Existen muchos casos en los que el médico esta más pendiente de salir a su hora que de interesarse por la salud del paciente, lo que lleva exploraciones rápidas, errores en el diagnostico y tratamiento, ausencia de segundas pruebas u opiniones, recetar medicamentos inútiles o nocivos para su estado,…

A veces la acumulación masiva de paciente, unida a un personal poco cualificado o paciente (tanto por parte del servicio de enfermería como el administrativo), puede provocar situaciones de descartar de pacientes que, con el fin de evitar una posible situación de caos, llevan a situaciones de mala atención a pacientes para los cuales, lo que parece una simple dolencia, puede derivarse en un serio perjuicio para su salud.

También encontramos situaciones de falta de actitud en casos tan cruciales para la vida de una persona como es el envío de ambulancias, de la cual su tardío o no envío se ha convertido en los últimos años en una negligencia habitual.

Cada vez nos encontramos con un sistema sanitario excesivamente colapsado, y falto de recursos, y es debido a lo cual se generan estas consecuencias, que acaban afectando a las personas, en principio deberían poder beneficiarse de la labor de los profesionales sanitarios con el objetivo de preservar o recuperar su bienestar.

Por ello es muy importante, como reiteramos en muchas ocasiones, el llevar al día todo el historial clínico, por insignificante que parezca la información, con el objetivo de determinar las causas que llevaron a darse la mala praxis y su causalidad con el perjuicio del paciente, en este caso debido a la pasividad de los servicios sanitarios.

Asimismo es importante determinar el ámbito en el que se encuadra el establecimiento, servicio o profesional que actuó de manera tan negligente por cuestión de plazos, así como de sujeto a demandar (centro en el ámbito privado / Administración en el ámbito público).