Haber sido víctima de una negligencia médica no es fácil. Mientras que muchas de ellas pueden llegar a curarse con el tiempo, otras son irreversibles, derivando en fallos de órganos sanos, amputaciones y, en el peor de los casos, fallecimientos.

Explicaremos la importancia de consultar a un grupo de Abogados expertos en Negligencias Médicas, qué hacer ante una Negligencia Médica por parte de un profesional y en cuánto tiempo prescribe una negligencia médica.

Que hacer en caso de negligencia medica

En primer lugar, debemos tener en cuenta en qué situación nos encontramos al ser víctimas de una negligencia médica. Padecer una negligencia de ámbito médico es padecer una dolencia / perjuicio que se produce cuando un profesional sanitario actúa apartándose de los estándares médicos exigibles o lex artis (por acción u omisión) causando, en la mayoría de casos, un daño físico y moral, en ocasiones irreparable, al paciente.

Entre las negligencias más comunes nos encontramos con:

  • Retrasos, error o interpretación del diagnóstico,
  • Intervenciones quirúrgicas con resultado lesivo para el paciente,
  • Prescripción inadecuada de medicamentos,
  • Seguimiento incorrecto de protocolos de actuación (lex artis) o profilácticos en caso de asegurar la asepsia del establecimiento sanitario,
  • Transmisión de enfermedades por transfusión sanguínea como la hepatitis o el sida, infecciones nosocomiales o intrahospitalariaso daños producidos por el propio material quirúrgico o su olvido en el interior del paciente.

Asimismo tienen consideración de negligencia sanitaria los perjuicios, en la gran mayoría de casos de fallecimientos, por no prestarse asistencia sanitaria de urgencia, no enviarse (o enviarse tardíamente la ambulancia), falta de consentimiento informado de los posibles riesgos o alternativas del tratamiento o no supervisar debidamente al paciente en el post-operatorio.

Revivir esta situación, tanto para el paciente como para el entorno que ha sufrido con él, no siempre es fácil (muchos incluso acaban teniendo que recurrir a asistencia psicológica a sabiendas que va a ser muy difícil o imposible recuperar su vida anterior). Es por este motivo que una parte importante de los afectados deciden resignarse a tomar ninguna acción contra el facultativo o centro que, en principio, tenía la obligación de sanarlos.

Abogados Negligencias Médicas

En el caso contrario, de optar por ejercitar acciones contra la Administración, centro o personal sanitario, existe una amplia variedad de de vías para ejercer tal derecho.

Como hemos podido ver existen diferentes tipos de vías por las que reclamar una mala praxis sanitaria:

  • Ya sea por la contenciosa-administrativa, en caso de que el facultativo que actuó imprudentemente trabaje para una clínica pública (los estudios han determinado que se trata del ámbito mas reclamado, donde las reclamaciones representan casi el 40 por ciento de todas las quejas que se registran ante la Administración Pública)
  • Por la civil, en caso de que la imprudencia se cometiese en un centro de ámbito privado
  • Por la vía penal en el caso de que ejercitar acciones mas allá de una simple indemnización

Cada una de las vías que el perjudicado elija dista del modo de proceder entre una y otra, aunque todas tienen en común la fase probatoria.

Para ello es necesario que el perjudicado, en primer lugar contacte con un abogado especializado en este ámbito. Deberá tener en su posesión y mostrar la documentación requerida así como el seguimiento de evolución del perjuicio.

Entre esa documentación ha de figurar historial clínico, consentimiento informado de las diferentes intervenciones realizadas, hojas de seguimiento de la lesión o secuela, seguimientos/diagnósticos llevados a cabo por otros médicos, facturas de gastos médicos,… en definitiva, documentos que prueben que efectivamente el perjuicio sufrido fue causado por una mala praxis durante su estancia en el centro hospitalario.

En el caso de no poseerla o de que está esté incompleta, habrá de ser reclamada, como derecho inherente a cada paciente, al profesional o centro que le produjese el perjuicio.

Es recomendable solicitar siempre una copia de todo documento médico que el paciente haya realizado en relación con la intervención imprudente del facultativo (en el caso de padecer una enfermedad o infección nosocomial, pedir documentación anterior, o historia familiar que demuestre que no se padecía antes de ingresar en el centro sanitario) aunque parezca que no tiene importancia; cualquier información puede ser fundamental.

Recordar también que, en el caso de haber padecido lesiones físicas tras la intervención, es aconsejable realizar un seguimiento fotográfico de la evolución de ésta.

Para ello será necesario, posteriormente autorizar la correcta pericia médico-forense que permita determinar el nexo causal entre la negligencia provocada al perjudicado y la actuación imprudente (alejada de la lex artis requerida) del facultativo que realizó la intervención.

Determinada la relación, en el caso de ser la intervención médica la causante del perjuicio, empieza la fase de reclamación en la cual habrá que ponerse en contacto con el profesional o centro negligente, así como con su compañía aseguradora para llegar:

  • Bien a un acuerdo, según la cantidad determinada
  • Bien reclamar por la vía judicial elegida en el caso de no llegarse a un acuerdo

En esta fase es importante dar la mayor cantidad de datos, personales, médicos, o familiares para una mejor cuantificación de la indemnización que se pretende reclamar.